miércoles, 30 de marzo de 2011

En 40 minutos se podrá llegar a Vargas a través del teleférico

Con la inauguración, en noviembre de 2012, del nuevo teleférico hacia Macuto, en Vargas, el recorrido desde Caracas hasta la entidad costera durará un tiempo estimado de 40 minutos, informó José Gregorio Martínez, presidente de Venezolana de Teleféricos (Ventel).

De acuerdo con el funcionario, en febrero pasado el Gobierno venezolano suscribió los contratos y acuerdos con la empresa austríaca Dopelmayer para la adquisición e instalación de todos los componentes electromecánicos necesarios para este teleférico nuevo, que cuenta hasta la fecha con una inversión aprobada y garantizada de 238 millones de bolívares fuertes.

El mismo, contará con una extensión de 7.5 kilómetros y dos estaciones intermedias entre la actual Waraira Repano y la de El Cojo, que existe en Macuto.

Se trata de las estaciones San Antonio y San José, con lo que los usuarios del sistema tendrán la opción de disfrutar de las bondades naturales, la organización y los servicios turísticos que se están desarrollando actualmente en dichas localidades del poblado de Galipán.

5 millones de usuarios al año

Con la construcción de este teleférico hacia Vargas, las autoridades esperan tener la capacidad de movilizar 5 millones de personas al año, no sólo de turistas sino de la población que use el sistema como medio de transporte o vía alterna para trasladarse desde Caracas hasta Vargas y vicecersa.

Esto representa un incremento de 400% en relación a la capacidad de la estación actual del tramo Mariperez-Waraira Repano que moviliza a un millón de personas anualmente.

Las autoridades involucradas en esta obra de ingeniería adelantan planes con la compañía Metro de Caracas para garantizar, tan pronto esté listo el proyecto, el traslado en unidades de Metro Bus de la población hasta Mariperez.

Asimismo, con la gobernación y alcaldías de Vargas para establecer una ruta de transporte que traslade a los usuarios desde Macuto hasta la estación El Cojo.

Fuente: AVN

miércoles, 26 de enero de 2011

Waraos se empatan en el turismo ecológico

En la comunidad indígena de Yabinoko, municipio Maturín, funcionará dentro de cinco meses el primer campamento turístico administrado por 70 familias waraos. Se desarrollará en el Caño Buja a 45 minutos, vía fluvial, de la población de San José de Buja y a una hora de Maturín, vía terrestre.

El proyecto es financiado por el Ministerio del Poder Popular para las Comunas y Protección Social, bajo la asesoría de la Corporación Monaguense de Turismo (Cormotur) con una inversión de 640 millones de bolívares fuertes.

Vidal Sequera, warao de 30 años de edad, maestro de la escuela de Yabinoko y secretario de finanzas del consejo comunal, explicó que a través de Cormotur actualizaron y legalizaron el consejo comunal para hacer realidad un proyecto al que se ha incorporado toda la comunidad.
Integrantes de la etnia ven en el campamento una manera de mejorar su forma de vida, y tener acceso al empleo.

La comunidad Yabinoko, de 300 habitantes, tiene de vecinos a 138 waraos de Boca de Tigre y 70 de Isla de Venado.

Yabinoko es el eje comercial de estas comunidades indígenas que expenden productos alimenticios. En la escuela del sector (de primero a sexto grado), los menores se instruyen en warao y español.

Los nativos viven a las orillas de los ríos. Su actividad fundamental de subsistencia es la pesca, indicó Carlos Lares, director de Cormotur. Muchos se han incorporado como trabajadores a los campamentos turísticos privados ubicados en el Caño Buja y en el Caño Manamo, en jurisdicción de Delta Amacuro.

Los campamentos privados Boca de Tigre, Orinoco Delta y Orinoco Camp operan con autorización del Ministerio del Ambiente. Desde hace 10 años las instalaciones reciben visitantes, sobre todo europeos, que manifiestan inclinación por el turismo de aventura y ecológico.

Gente sobre agua. El campamento se levantará en un área de 420 metros cuadrados sobre palafitos. La idea es que los turistas se lleven una visión sobre la vida del Warao, además de la contemplación de una flora y una fauna de extraordinaria belleza que se extiende a lo largo de las aguas pantanosas del Caño Buja.

El proyecto responde al turismo ecológico y resalta la exuberante belleza que emana de uno de los deltas más grandes del mundo, y la biodiversidad ecológica existente en la zona.

La capacidad del campamento será de 25 personas, precisaron voceros del proyecto.

La vivienda principal será construida con palma de moriche, que es la base de muchas de las actividades de los integrantes de la etnia. De la palma sacan también la fibra con la cual las mujeres tejen los chinchorros.
También elaboran carteras, cestas, cinturones, pulseras, vasijas y hasta sandalias.

El área tendrá un espacio para taller y exposición de productos artesanales hecho por las mujeres de la comunidad.

Orgulloso de sus ancestros, Vidal Sequera manifiesta que sobre el término warao existen varias traducciones.
Para unos, significa "gente sobre agua" y para otros "los hombres de la canoa".

Ambas interpretaciones remiten a un vínculo profundo con el río.

Fuente: Últimas Noticias

viernes, 17 de diciembre de 2010

Bogotá iluminada

El circuito turístico latinoamericano tiene en Bogotá a uno de sus importantes exponentes. Paseos, gastronomía, cultura, historia y nuevos hoteles conforman una oferta que asciende cada día. En la temporada decembrina se suma al paisaje citadino la iluminación de avenidas que le dan un colorido especial y sirve para transmitir mensajes que estimulan la conciencia ciudadana.

Todos los años se abraza a un eslogan, en esta oportunidad no podría ser más invitacional, ya que reza así: "En Navidad, Bogotá es tu casa". La Alcaldía y varias empresas se unieron para iluminar las principales vías y plazas, a las que se ha sumado una programación musical especial. Para facilitar el recorrido establecieron dos corredores. Uno es el del centro que va desde la Plaza de Bolívar hasta la calle 26 por toda la carrera séptima, donde se encuentran hoteles y restaurantes. El otro se extiende de la Zona T hasta el parque de la 96. Espacios como los parques El Tunal, El Tintal, Usaquén y la Plazoleta de Maloka se han convertido en lugares de encuentro para las familias. En el parque Virrey, centro de la ruta de Navidad 2010, se ha utilizado tecnología ecológica pues los árboles, mariposas y arcos de colores están realizados con bombillos LED.

Pero no sólo las calles aportan tan brillantes elementos decorativos, también los centros comerciales pusieron su granito de arena para hacer de la noche bogotana un arco iris de luces que representan animales de diversas especies. A estos se unen los coros y orquestas, entre ellas la Filarmónica de Bogotá, por lo que las principales calles se llenan de gente. Pero no sólo los villancicos forman parte del pentagrama, el vallenato tiene su puesto de honor y le suma el toque autóctono.

El cerro emblemático de esta ciudad, Monserrat, de noche se transforma en un pesebre donde brillan ángeles y estrellas. Este es otro de los paseos infaltables de la ciudad. Hasta el templo que se encuentra en su cima se llega gracias al teleférico.

Los árboles de navidad se convirtieron en la imagen más reiterativa de las festividades decembrina. En total, son unos nueve árboles, algunos de ellos rozan los cien metros de altura. El de la Plaza de Bolívar tiene 40 metros.

A esta vorágine navideña hay que agregar otras visitas emblemáticas, como la del Museo del Oro, considerado el más importante de Latinoamérica. Acá el espectador queda maravillado con el trabajo de aquellos orfebres indígenas. Su adecuado montaje y la identificación de cada pieza ilustran el recorrido. Una de las sorpresas es ingresar a la cámara oscura que al iluminarse hace perder el aliento ante el dorado de centenares de piezas que parecen flotar en ese espacio. Objetos decorativos y de rituales religiosos se confabulan para subrayas la leyenda de El Dorado.

Esta vista puede explicar la conducta de aquellos hombre que llegaron del Viejo Mundo, ambiciosos unos y marginados sociales otros, quienes enloquecieron ante el brillo del amarillo metal que lejos de ser un lujo formaba parte de la cotidianidad de los indígenas.

Pero la navidad también ha permitido que las autoridades la utilicen para enviar mensajes positivos hacia los pobladores de este valle. Un ejemplo se vive en la Zona Rosa, lugar obligado para los amantes de la noche, sobre todo para esos viajeros que hacen de la diversión parte esencial de su estadía. La operación la han titulado "Tu Zona Rosa" y busca consolidar esos espacios como seguros. Precisamente allí se encuentra uno de los templos de la rumba bogotana: Andrés, Carne de res, con su decoración estrafalaria y kitsch. Cada piso trata un tema, la planta baja es el infierno, el segundo el purgatorio y por último el infierno. Si bien su gastronomía no es excepcional, allí la diversión no tiene límites ni horarios. Los expertos en la materia prefieren la sede que tiene en Chia, al Oeste vía Zipaquirá.

Pero Bogotá también posee lugares que superan las temporadas. Uno de ellos es la iglesia de los jesuitas, solemne e imponente, con sus retablos coloniales e imágenes llenas de historia. Es el templo consentido de los bogotanos y tiene que serlo, pues fue la primera iglesia de la ciudad. Se encuentra al lado del Palacio Arzobispal.

Otro de los recorridos obligados es la Quinta de Bolívar, construcción sencilla que lleva el sello de lo aristocrático, de allí la presencia de un comedor diseñado para el encuentro y la satisfacción de los sentidos. Habitaciones que marcan las clases sociales o la confianza con el funcionario con el dueño de casa, El Libertador. El jardín lleno de plantas autóctonas y la plaza que remite al sentimiento latinoamericano del Libertador cierran el paseo.

Esta casa se remonta al siglo XVII. Los innumerables carteles que se encuentran en sus corredores hacen referencia al hurto de la espada de Bolívar que hiciera el Movimiento 19 de abril, de allí que hoy en día se exhiba una réplica de la original. Imposible dejar de un lado el Centro Cultural Gabriel García Márquez en La Candelaria que amerita más que una ojeada. Los amantes de los libros se pierden por horas entre cientos de títulos y algunas rarezas literarias.

Fuente: El Universal.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Chirimena estimula los sentidos

Este pueblo encanta por su gente, porque tiene carácter, una iglesia bien bonita y porque el malecón de la playa está muy bien dispuesto bordeando el mar Caribe. Aquí no hay que caminar mucho para observar esas aguas de azul intenso, característica propia del norte barloventeño.

Inmersión y buceo

Para esta experiencia deber tomar un peñero a un costado de la playa principal de Chirimena, en una mínima ensenada a la que se llega pasando el único puente del pueblo y luego en la próxima calle a mano izquierda. Está playa Caracolito, una de las playas más bonitas de la zona. El recorrido es de 25 minutos a través de un intenso oleaje. En ella abundan los peces y el mar es transparente, por lo que el lugar es ideal para hacer buceo a pulmón y para observar la formación de corales.

De igual manera se puede tomar un peñero con destino a Bahía de los Tiburones que está en el retorno hacia Chirimena. También están las playas Los Corrales y Caimán, muy recomendables porque en ellas la estadía es deliciosa. También se les llega por tierra y si bien Los Corrales es amplia y se extiende llena de cocoteros, Caimán es más bien medio oculta entre farallones y rocas donde también se puede bucear.

Realmente Chirimena es un destino playero agradable para el cuerpo, las sensaciones y los sentimientos.

¿CÓMO LLEGAR?

Desde Caracas tomas la autopista a Oriente y luego de la encrucijada de Caucagua sigues recto hacia Higuerote, atraviesas el pueblo y encontrarás la vía hacia Carenero, Chirimena y Puerto Francés. Es un recorrido de poco más de 150 kilómetros de carretera, que se puede hacer en dos horas. Así que tómalo con calma y deja el apuro en casa, porque en la playa el tiempo corre mucho más despacio.

NO OLVIDES

Llevar ropa liviana, cómoda y mucho protector solar
Alquilar un peñero para ir a Caracolito

Fuente: Últimas Noticias.

viernes, 29 de octubre de 2010

La Gran Sabana y sus saltos

La Gran Sabana, en el estado Bolívar, es uno de esos lugares especiales que diferencian a Venezuela de muchos otros países. El hecho de estar en una de las formaciones rocosas más antiguas del planeta otorga a sus paisajes unas características muy especiales entre las que resaltan los tepuyes y los desniveles que se forman en el territorio, originando cataratas y saltos de agua.

Al viajar hacia esa impactante y cautivadora realidad nacional hay que contar que el kilómetro 0 comienza en El Dorado, y a partir del kilómetro 119 se empiezan a ver las cascadas de Salto El Danto de 35 metros de altura, en una especie de garganta escalonada y llena de vegetación. Siguen los encuentros fluviales hacia el sur con los rápidos de Kamoirán en el kilómetro 171 de la carretera, los que desembocan en la corriente del río Mazaruni que a su vez confluye con el Esequibo.

Más adelante, en el kilómetro 201 hay que detenerse a observar uno de los saltos más impresionantes de la Gran Sabana: el Kama, cascada de 50 metros de altura y está al lado de la carretera. Al principio sólo se observa un riachuelo manso que desaparece en el horizonte, pero al uno acercarse al mirador se aprecia el impresionante salto que deja boquiabiertos a los turistas.

Y justo en el kilómetro 238 está Quebrada Pacheco, uno de los saltos más conocidos de la Gran Sabana. Originalmente se le conoció como la quebrada Arapán y está formada por dos saltos al borde del camino, ideales para una parada refrescante.

La magia del paseo

Más hacia el sur, como buscando hacia Santa Elena de Uairén, fronteriza con Brasil, está otro salto no menos espectacular: Quebrada de Jaspe en el kilómetro 273. Aquí hay que caminar unos minutos para admirar una enorme laja de jaspe rojizo por donde cae un cauce que pareciera encantar los sentidos. La catarata es pequeña y uno se puede bañar en ella cuando no ha llovido mucho. Lo impresionante es que cuando los rayos del sol dan sobre el agua y la piedra de cuarzo cristalino, el color de la quebrada se torna rojo brillante. Con cuidado uno puede caminar unos metros por la laja, pero es resbaladiza así que es mejor llevar zapatos adecuados.

Ciertamente desde Jaspe hacia Santa Elena no hay muchos más saltos impresionantes pero si uno toma el desvío hacia Kavanayén en el kilómetro 147 de la carretera transamazónica, se puede llegar a otras cascadas espectaculares: Aponwao y Toron-Meru.

Para llegar al salto Torón hay que desviarse en el kilómetro 23 de la vía a Kavanayén, y luego, sólo en rústico, se recorren 17 kilómetros cruzando dos ríos y varios pantanales. La cascada tiene 75 metros de altura y es una de las más atractivas de la Gran Sabana.

El Aponwao o Chinak-Merú me parece el salto más impresionante de toda la Gran Sabana porque para llegarle hay que abordar una curiara en el caserío indígena Iboribo. Allí comienza un emocionante recorrido de 25 minutos por el río para llegar al mirador del salto, desde donde se aprecian sus 105 metros de caída libre. Además, puedes bajar al pie del salto y tomar las mejores fotos para el recuerdo. La vía hacia el Aponwao queda en el kilómetro 34 de la carretera hacia Kavanayén y está bien señalada, pero necesitas un doble tracción para llegar hasta el poblado porque hay varios arenales.

PARA PASARLA FINO

CÓMO LLEGAR

Desde Caracas hasta Santa Elena de Uairén, capital del municipio Gran Sabana del estado Bolívar, hay 1.500 kilómetros aproximadamente. La carretera se comienza a contar en el pueblo de El Dorado, famoso por el penal. El paisaje cambia de selva a sabana a partir del kilómetro 130 cuando comienza el espectáculo de tepuyes y valles vírgenes. Santa Elena, población limítrofe con Brasil, está en el kilómetro 315.

DÓNDE ALOJARSE

Hay muy buenas posadas y hasta hoteles en Santa Elena de Uairén. Es buena idea dormir en uno de ellos y usarlo como base de operaciones desde donde podrás recorrer la Gran Sabana en varios días

Fuente: Últimas Noticias.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Imperdibles

MÉRIDA

TESOROS ARQUITECTÓNICOS

Considerado el pueblo más alto de Venezuela, San Rafael de Mucuchíes y a una hora y media de la ciudad de Mérida, es famoso por sus capillas, grandes casonas, molinos de trigo y un paisaje hermoso. Uno de los grandes atractivos ubicado en plena carretera trasandina es la capilla de la Virgen de Coromoto construida totalmente en piedra por Juan Félix Sánchez, el mago de la piedra (en honor a la patrona de Venezuela). También puede recorrer la zona donde se encuentra esta iglesia, sus calles y observar las casas típicas de la época, con un patio central y paredes de bahareque. Aproveche el paseo para visitar también la casa de La Cultura Juan Félix Sánchez, de estilo colonial, con una variedad de maderas, pinturas y cerámicas como muestra del arte merideño, frente a la plaza Bolívar. Abierto de lunes a viernes de 8:00 a.m. a 12:00 m, y de 2:00 a 6:00 p.m.

FALCÓN

Museo de la Cerámica y Loza Popular

Importante colección de tiestos de mayólica colonial y cerámica venezolana, americana y europea de los siglos XVI hasta el XVIII se puede observar en el museo ubicado en la calle Zamora. También se pueden ver fósiles de animales prehistóricos, como el mastodonte, hallado en excavaciones efectuadas muy cerca de Coro. Es una de las pocas edificaciones de dos plantas que se conservan en Coro y antiguamente se conocía como el balcón de los Arcaya. Está abierto de martes a sábado de 9:00 a.m. a 12:00 m y 3:00 a 6:00 p.m y los domingo de 9:00 a.m. a 12:00 m. Estando en el lugar, puede aprovechar y recorrer otros lugares como la Catedral, la iglesia de San Clemente, la capilla de San Nicolás en honor a san Nicolás de Bari. Si quieren conocer más de la arquitectura coriana hay que llegar hasta la casa de Gumersindo Torres con su puerta adornada y ventanales de gran tamaño.

Bolívar

Entre aguas

Con bellos e indescriptibles paisajes naturales este estado, al sur del país, tiene muchos lugares para conocer. Si quiere aprender sobre el primer periódico de Venezuela puede visitar el Museo de Ciudad Bolívar para admirar los interesantes objetos de la época y una colección de obras de arte de pintores venezolanos tales como Alejandro Otero, Tito Salas, López Méndez, Héctor Poleo, Marisol Escobar, Cruz Diez, Alirio Palacios entre otros. También puede ir al museo vanguardista de talla internacional como lo es el de Arte Moderno Jesús Soto. Descubrirá los trabajos que este artista venezolano, creador del arte cinético desarrolló a finales de los años 50. Este interesante lugar está abierto de martes a viernes de 9:30 a.m. a 5:30 p.m. y los fines de semana de 10:00 a.m. a 5:00 p.m. No puede dejar de pasar por el casco histórico en donde se encuentra la plaza Bolívar y en los alrededores la casa del Congreso de Angostura, la Catedral de Ciudad Bolívar, la Casa Piar, la casa parroquial y la casa de los gobernadores de la colonia.

Fuente: El Universal.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Puerto Cabello

Privilegiada por su ubicación en la costa central del país y a solo treinta minutos de la ciudad de Valencia vía autopista, Puerto Cabello es la puerta de entrada a las playas de los estados Carabobo y Falcón. Beneficiada con su clima benigno todo el año y con su invaluable riqueza arquitectónica e histórica se perfila como eje central del desarrollo turístico de la región. Actualmente conviven la ciudad de vida agitada con la parte colonial. Esta última es la de mayor potencial turístico.

Recorrido histórico El templo de El Rosario, en la calle Bolívar, es el más antiguo del sector urbano de la ciudad y fue construido por la compañía Guipuzcoana en el siglo XVIII. Tiene un gran valor histórico por haber sido sede de importantes acontecimientos, entre ellos la firma del Acta de la Rendición Realista el 8 de noviembre de 1823.

La Catedral, donde se venera a San José, está en el centro colonial, muy cerca de la casona que sirve de sede a la Alcaldía. Son punto de partida para el recorrido por la calle Los Lanceros y Bolívar con sus casas de estilo colonial.

En el mismo cuadrante está la Casa Guipuzcoana, construida en el año 1730 para residencia de la familia que dominaba la economía de la provincia de Venezuela. Según la historia, allí nació la ciudad. Actualmente es la sede de la Fundación Ramón Díaz Sánchez, de la Biblioteca Pública y sitio de visita obligada para quien visite el puerto.

panorámica de la ciudad En una colina al lado derecho de la carretera a San Esteban, se encuentran dos estructuras de arquitectura militar construidas por los españoles para defenderse de los ataques piratas.

Una es el Fortín Solano con una ubicación estratégica desde donde se puede ver la ciudad y en especial la bahía y otro es el Castillo Libertador que se ubica en la parte este del malecón, dentro de la base naval. Su tamaño y ubicación estratégica da razón de su importancia.

Su restauración y apertura al público será una razón más para visitar Puerto Cabello y aprender más de nuestra historia.

Conociendo su entorno La visita a esta ciudad se puede complementar con un chapuzón en las cercanas playas de La Rosa, Patanemo o isla Larga.

En la zona podrá disfrutar de aguas con una temperatura promedio de 28 grados centígrados casi todo el año y gracias a su transparencia, permite la práctica de esnórquel o inmersiones a más detreinta metros de profundidad para los buzos certificados. Dése gusto comiendo sentado frente al mar un sabroso pescado frito con tostón una cocada o arepitas dulces con el más puro sabor de la costa. Recorra los valles de San Esteban y Borburata para conocer su rica vegetación tropical, ríos, cascadas y una exuberante fauna donde destacan las coloridas aves. Allí, sin duda, hay bastante por conocer.

Datos de interés

-A solo 25 minutos por la autopista hacia Valencia están las aguas termales Las Trincheras. Conocidas dentro y fuera de nuestras fronteras por sus altos contenidos minerales y propiedades curativas. Abiertas al público de 10:00 a.m. a 8:00 p.m. Altamente recomendable.

-Disfrute el atardecer en el malecón, camine, sienta la brisa y relájese. Las familias acuden allí para recrearse; la presencia policial da seguridad.

-Los dulces de coco de la costa son deliciosos y populares; dése el gusto sin arrepentimiento.

Fuente: El Universal.